Biblioburro. El recorrido como resistencia

Diana Arias (2007 – 24 min. – Colombia – España)
Universitat de Barcelona. Departament d’Antropologia Cultural i Història d’Amèrica i Àfrica.
Contraplano – LAD

En las zonas rurales del sur del departamento del Magdalena (norte de Colombia) cada vaca disfruta de más de 60 m2 para pastar. Grandes extensiones de tierra permanecen resguardadas por alambradas y otros métodos de defensa y apropiación –a la vez soterrados y de dominio público– cuya cercanía con los vestigios de la presencia guerrillera de la parte del Magdalena Medio «obligan» al Estado a imponer la presencia de la fuerza militar que patrulla caminos y carreteras.

En medio de esta densidad de fuerzas, muchos campesinos de la zona viven en pequeños caseríos o en casas aisladas, sin agua potable, con pocas escuelas y a merced de la sabiduría popular para proteger su vida, su salud y el derecho a la alfabetización. Abandonados por el Estado e ignorados por el resto del país.

Luis Humberto Soriano es un líder del corregimiento de la Gloria, que mantiene y pierde su trabajo al ritmo de los nombramientos de profesores de las escuelas públicas primarias de la región. Maestro de formación, un día decidió apostar por llevar el mundo a lomos de burro utilizando los libros, a veces sobre los suyos, Alfa y Beto, o los que consigue prestados en aquellos lugares distantes a los que consigue llegar haciendo autoestop con amigos o desconocidos. Desde entonces recorre pueblos, veredas, caseríos, valles y montes de la región. Su trasiego empezó como una iniciativa para ayudar a sus alumnos a hacer los deberes escolares. Pero los hallazgos del camino le han convertido en el «docto», alguien que cuenta cuentos, recomienda literatura, asesora maestros, realiza mediaciones entre distintas fuerzas o se consulta como si fuera un médico.

Dentro de la investigación de lo audiovisual como herramienta de exploración etnográfica, la cámara aquí es una especie de testigo que se sumerge en el trasiego del profesor Soriano y en los oasis que genera a través de los libros, espacios lúdicos efímeros y móviles que transportan a los lectores más allá de una realidad marcada por el miedo y el silencio: un espacio lúdico para reír, soñar y aprender…

En la época en que se grabaron las imágenes, una biblioteca sedentaria en obra negra soportaba los ventarrones, el calor, la humedad y los inmensos goterones en la época lluviosa, esperando que las autoridades locales cumplieran lo acordado con la empresa privada que la construyó. Acción Visual realizó un blog que explica el proyecto del profesor Soriano y colgó imágenes, cuyas visitas se dispararon a raíz de un reportaje en el New York Times sobre Soriano, impulsado por la producción de un largo documental en 35 mm del director colombiano Carlos Rendón Zipagauta. Gracias a ese otro recorrido, las imágenes de esta investigación han sido consultadas en la red y algunos de los visitantes se han puesto en contacto con Soriano para aportar recursos. Gracias a este impacto mediático, las autoridades locales finalmente dotaron la biblioteca de puertas ventanas y techo. Y los recursos obtenidos a través del blog han sido utilizados en dotación.

Biblioburro – Biblioteca rural ambulante

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