Este cortometraje de ficción, filmado en una aldea Azande cerca del pueblo de Morobo, ubicado al sur del Sudán, es una interpretación del ritual de sangre de los Azande, inspirada en los estudios etnográficos que realizo E.E. Evans-Pritchard en 1932.
La Hermandad de Sangre es un pacto o alianza formalizado entre dos personas por medio de un acto ritual en el que cada una bebe la sangre de la otra. El pacto está basado en la asistencia mutua y esta sancionado con fuertes castigos. Dos hombres de aldeas vecinas deciden encontrarse cierto día en casa de uno de ellos para llevar a cabo la ceremonia. En la Hermandad de Sangre el deseo de protección y el trato de favor en las relaciones económicas son los motivos más importantes, pero no los únicos. Los Azande creen que la sangre que perteneció alguna vez a un hombre continua formando parte de él aunque este separada. Para que el contrato sea valido es absolutamente esencial que cada participante trague la sangre del otro. Los Azande dicen que la sangre baja al estómago de un individuo y desde allí ve todo lo que este hace. Cuando alguien traiciona a su hermano de sangre, la sangre se venga por si misma. Escupiendo al suelo la hermandad queda sellada. Las sanciones del pacto comienzan a tener efecto inmediatamente. Para los Azande dar la propia sangre a otro es cederle una de sus almas, convertirlo en un doble, en otro yo. La sangre no es una broma, es una cuestión muy seria.
Direccion: Marcelo Domizi.
Producción: Liamba Films, Fondation d’Ethnopsychiatrie de l’Afrique Noire Francaise
Justo en la frontera donde acaba una ciudad y empieza otra, comienza el día a día de uno de los muchos jubilados que autocultivan sus propios huertos a orillas de ríos, autopistas o vías de tren de la periferia de Barcelona. Explorar y conocer estos huertos es un modo de aproximarse a una de las muchas prácticas autónomas que, desde su ‘desobediencia’, también dan forma a la ciudad contemporánea. Prácticas que, lejos de ser anecdóticas, nos dan muchas pistas sobre lo que realmente ocurre detrás del supuesto orden urbano. El trabajo se centra en la dimensión social de estos huertos autoconstruidos, entendidos aquí como una lección de autonomía en una sociedad que insiste en asimilar ‘Jubilación’ a inutilidad y dependencia.
La ciudad jubilada se presentó en la muestra “Post-it City. Ciudades ocasionales” comisariada por Martí Perán en el CCCB (Barcelona, 2008). Este trabajo tomó el relevo del proyeto “Espacios Rurbanos. Bajo el asfalto esta el huerto” de Julie Poltras Santos, Virginia Colwel, Martha Pelayo, Azucena Lozano y Erika Yurre, desarrollado en Hangar (Barcelona, 2005)
Este video complementa la publicación “La Ciudad Jubilada: Breve diccionario sobre los huertos informales en los ríos de Barcelona”
Con el soporte de:
CoNCA. Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Generalitat de Catalunya
En el noroeste de Siberia (Rusia), Katerina -niña de etnia Khanty- observa y entiende el mundo exterior. Aprende las voces de la gente, animales y otros seres, así como las relaciones que establece con su familia y su entorno. Poco a poco se acerca a lo desconocido y lo desconocido está cada vez más cerca de ella… No muy lejos de su campamento nómada se inicia la construcción de un campo de explotación de petróleo, el paisaje de su infancia desaparece a causa de la deforestación.
Producción: Ethnographic Bureau Studio
2009 Mejor Documental Etnográfico. Muestra de Documental Etnográfico de Sobrarbe
Un recorrido que tiene como objetivo realizar un acercamiento a los archivos y la obra de la documentalista y antropóloga Marta Rodríguez, y describir cómo, en el archivo, los correlatos existentes son una posibilidad de creación audiovisual antropológica. Allí coexisten más relatos de los conocidos hasta el presente, y su legado no es un objeto inamovible y sí reinterpretativo. De este modo, la idea no es la de un pasado estático, sino uno que se extiende en la configuración del presente y del futuro, el compromiso de una documentalista con la memoria de un país en conflicto.
He dedicado cuarenta años al documental, pero no únicamente como género.
Marta Rodríguez
Produccion:
Fundación Cine Documental Investigación Social
Con el apoyo de:
Ministerio de Cultura. República de Colombia
Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano
Fragmento rescatado del documental a color rodado por la casa Ducrane Films de Oswaldo Duperly por encargo de la empresa cauchera Rubber Development Corporation, empresa que por el año de filmación de este cortometraje se encontraba establecida en el país, participando de la explotación cauchera en el corregimiento de Mitú, hoy capital del departamento del Vaupés en Colombia. Este registro mudo muestra algunos aspectos de sus, por entonces, mayoritarios pobladores: las comunidades indígenas de la etnia Tukano, nativos de las selvas del departamento colombiano del Vaupés y el estado brasileño del Amazonas.
Se encontró, según las marcas en los bordes del rollo, que es el registro cinematográfico en color más antiguo que tiene el archivo de la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano. Su base de acetato en 16 mm presenta una emulsión de película Kodak reversible, con año de fabricación correspondiente a 1941. La fotografia fue a cargo de Hans Brückner.
El oficio de cuchillero esta estrechamente relacionado con la historia de la ciudad de Solsona, en la provincia de Lérida. Históricamente, en la ciudad existían un gran número de talleres artesanos fabricantes de diversos tipos de navajas y cuchillos con el objetivo de satisfacer la gran demanda local y externa. De esta industria, en otros tiempos famosa, hoy solo queda prácticamente el recuerdo. Los pocos talleres que quedan activos, como el Pallarès, han mecanizado los procesos productivos y han ido suistituyendo los materiales nobles por otros más económicos. Así, por ejemplo, los mangos de las navajas, antes fabricadas con asta o con madera, son hoy mayoritariamente de plástico.
Con la creación del Museu del Ganivet (cuchillo), la ciudad de Solsona ha querido rendir homenaje a este pasado artesanal. Un pequeño equipamiento que recoge una interesante colección de herramientas propias del oficio y los diversos tipos de cuchillos producidos por los talleres artesanos locales, contextualizando la colección en un marco histórico y etnográfico de referencia.
Este proyecto de investigación destinado a documentar el oficio de cuchillero desde su carácter etnográfico. El objetivo de esta investigación era elaborar un corpus terminológico de referencia que recoge la información que han proporcionado los últimos testimonios orales de unas formas de trabajo milenarias y que se encuentran en vías de extinción, como consecuencia de la actual revolución tecnológica. La investigación ha tenido un carácter documental, comprendiendo la catalogación de las herramientas, los procesos técnicos y los productos elaborados por el cuchillero Enric Pastor (Caldes de Montbui, Valles Occidental). El trabajo de campo ha permitido registrar unas herramientas y unos procesos que han caido en desuso. Aunque, como proceso complementario a la investigación etnográfica, fue producido el documental etnográfico “L’ofici de ganiveter” que recoge todo el proceso de fabricación de una navaja.
El equipo de ARDF (Antebi, Romero, Pujol, Martí) ha elaborado un vídeo documental que sique las lineas etnográficas del trabajo de investigación llevado a cabo por Lluïsa Amenós. El audiovisual se ha puesto al servicio de una inmersión del espectador en el proceso de fabricación de una navaja. Esto supone una cámara flotante, que nunca se detiene, recorriendo los espacios del taller del cuchillero Enric Pastor. Los primeros planos evocan una sensación de intimidad con el artesano -el rostro, las manos-, al tiempo que hacen desaparecer la percepción de la existencia de la cámara. El taller toma así su protagonismo, lleno de máquinas, de restos, resultado de la acumulación y del trabajo. Este contexto se trata con la misma importancia que el cuchillero, la persona y el oficio, porque el entorno nos habla de la memoria, de los usos, y el porque las personas y los objetos se interrelacionan en un todo que generalmente se llama cultura. En el taller también encontramos recuerdos, trofeos, jaulas con pájaros, poleas y correas…
Título orginal: L’ofici de ganiveter
Investigación y documentación: Lluïsa Amenós
Realización: Andres Antebi
Fotografía: Adriá Pujol
Edición: Maria Romero
Producción: RDFP. Associació per a la Recerca i Difusió de les Festes Populars
Patrocinado: IPEC. Centre de Promoció de la Cultura Popular i Tradicional Catalana. Generalitat de Catalunya
Colabora: Museu Diocesà i Comarcal de Solsona
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