Acompañado por un joven de su aldea y un etnólogo, el viejo tío Mbark se monta a lomos de su asno para ir por última vez en su vida al moussem (fiesta anual) de un célebre santo de la región costera de Sidi Ifni, en Sur de Marruecos. A lo largo del montañoso camino que los lleva al gran zoco organizado alrededor del mausoleo del santo, el viejo tío, antiguo caravanero, relata a los dos jóvenes los grandes episodios de la historia local, de la presencia de los cristianos a la llegada de Ali, el yerno del profeta Mohammed. Al tiempo poeta y provocador, el viejo aparece en el sagrado mausoleo a lomos del asno y su presencia suscita en la multitud más mofas que respeto. Memorias lomos de un asno expone la complejidad del status de estos sustentadores de la historia colectiva local, a la vez que figuras carismáticas de la sociedad y hombres relegados a los margenes.
Pablo Domínguez – dominguezggpp@gmail.com
(2007 – 26 min. – España – Francia – Marruecos)
École des Hautes Etudes en Sciences Sociales
École Nationale d’ Agriculture de Meknes
Institut de Recherche pour le Développement (IRD)
Universitat Autónoma de Barcelona
Université Cadi Ayad de Marrakech
El Yagur comprende el territorio de pastos para el ganado de los pueblos beréberes del Alto Atlas marroquí, protegido por la regla del Agdal como sistema de gestión de la tribu de los Mesioua.
Un agdal es un sistema de origen berebere que consiste en la reglamentación del acceso a un recurso natural, siendo utilizado prácticamente por todas las tribus beréberes del Alto Atlas y del sur de Marruecos. Este recurso puede ser un bosque, un recurso de forraje para las cabras y las ovejas, o incluso, una tierra de labranza. El agdal se rige por unas fechas concretas de apertura y cierre de un espacio durante un periodo determinado del año. Esto favorece significativamente la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad, y por otra parte, la cohesión social en la gestión de los recursos naturales de subsistencia de los pueblos, reforzando así la convivencia y su sentido de grupo entre las tribus, familias o aldeas. Es un principio de igualdad que se mide equitativamente entre todos.
Su base tiene unos claros fundamentos de producción material y económica, pero con una fuerte influencia religiosa, donde el sentido de lo sagrado construye un significado que ordena el territorio de diversas fracciones repartidas en lo valles de la cordillera del Atlas. La mayoría de las distintas comunidades tribales todavía rinden culto a un santo o santón que constituye el referente unificador del grupo humano, al cual, después de la apertura del agdal y por medio de celebraciones rituales, ofrecen animales, vegetales, grano o mantequilla, augurando así la prosperidad y la fecundidad de la comunidad.
El gran patrón del agdal se encuentra representado en la figura del santo Sidi Boujmaa, que ocupa una posición central en la organización económica y social de la tribu de los Messioua. Se encuentra representado en el territorio por su propio mausoleo.
Bibliografía:
DOMÍNGUEZ, P. (2006). L’agdal du yagour. Religion populaire, développement et conservation de la biodiversité. Marsella: IRD – Université de Provence.
http://www.up.univ-mrs.fr/wiupenv/labo/d_lpe/actualites/nov06/Pablo-Dominguez.pdf
____ (2005). Ocupación del espacio y Usos de los recursos naturales en el Alto Atlas marroquí: el caso de los agro-pastores bereberes Aït Ikkis y el agdal del Yagour. Barcelona: Periféria. Nº 2.
http://antalya.uab.es/antropologia/periferia/catala/numero2/N2PD.pdf
Ficha técnica:
País: España, Francia, Marruecos
Año: 2007
Duración: 26 minutos
Investigación y dirección: Pablo Domínguez
Narración: Mohamed Mahdi
Ayudante de guión: Magdalena López
Producción: Pablo Domínguez, Magdalena López, Miquel Araujo, Adelina Royal
Montaje: Miguel Araújo, Isidor Fernández
Asistencia de montaje: Pablo Domínguez, Adelina Royal
Postproducción de imagen: Jesús Hernández
Cámaras: Miguel Araújo, Alain Bourbouze, Pablo Domínguez, Adelina Royal, Magdalena López, Violeta
Salama, Taoufik El Khalili, miembros de la Association des amis du Zat
Sonido: Miguel Araújo, Pablo Domínguez, Isidor Fernández, Ramiro López, Adelina Royal
Música: Anour Brahim “Barda”, Ghiwane “Hmami” “Khoudouni” “Joudi Berreda”, Izenzarene “Ntghai”
Traducción: Taoufik El Khalili, Simohamed Aït Bella, Abderrahim, Khadija, Fedoua Semlali, Aziz El Gueroua
Transcripción: Brahim Mansoub, Taoufik El Khalili, Pablo Domínguez
Agradecimientos: Institut de Recherche pour le Développement, Fundación Alvarogonzalo, Ayuntamiento de Alcobendas, Programme AGDAL, Laboratoire Population – Environnement – Développement de Marseille, Université de Provence, Université Cadi Ayad de Marrakech, Laboratoire d’Ecologie Vegétale de la Faculté de Semlalia de Marrakech, Universitat Autónoma de Barcelona, Emboscada S.L., Joaquín Araújo, Jan Araújo, Eric Barber, École Nationale d’ Agriculture de Meknes, Laurent Auclair, Ahmed Bellaoui, Anne Marie Brisebarre, Isidor Fernández, Jordi Grau, Henri Guillaume, Mohamed Al Ifriqui, Taoufik El Khalili, Mohamed Mahdi, Gary Martin, Montserrat Ventura.
Entrevistas por orden de aparición: Mohamed Al Ifriqui, Ahmed Bellaoui, Cheikh des Aït Tighdounne, Le poète et son ami, Haj Lahcen, Groupe de jeunes filles d’Ikkis, Laurent Auclair, Ait Oucheg, Brahim Rahimi, Alain Bourbouze.
Alex Muñoz – alex@elhombredelacamara.net
(2005 – 33 min. – España)
El bosque de Benyounes, la foret como le llamaban sus habitantes, fue la última etapa de un largo viaje para miles de personas provenientes del África subsahariana. Muy cerca de la valla que separa Ceuta de Marruecos se establecían durante un tiempo variable, antes de intentar franquear el último obstáculo en su camino hacia Europa, en busca de una vida mejor. A veces huyendo de guerras, de persecuciones políticas, del hambre o de una precaria situación económica. Y muchas veces de todo ello, Durante años, los emigrantes pasaban por este bosque y al cabo de unas semanas o meses conseguían llegar a Ceuta.
A finales del 2004, la Unión Europea empieza a ponerse de acuerdo con Marruecos en cuanto a la subcontratación del control de la frontera hispano marroquí. Los habitantes de la foret empiezan a sentir inmediatamente los efectos de este acuerdo: aumentan las devoluciones ilegales y los malos tratos por parte de la guardia civil, se instalan controles policiales en los alrededores del bosque, se les impide el acceso al agua potable, ataques militares al campamento en los que realizan detenciones masivas y violaciones como arma de guerra.
La frontera está cerrada. Violaciones sistemáticas de los derechos humanos en el territorio de un estado dictatorial financiadas con los impuestos de los ciudadanos de la democrática Unión Europea. Los emigrantes se autorganizan en espacios como este y construyen espacios y redes de apoyo en territorio marroquí, enfrentándose y resistiendo así a las políticas europeas. En el bosque de Benyounes se organizan en base a sus comunidades de origen.
En Febrero de 2005 deciden entre todas las comunidades grabar este video para visibilizar su situación, en el que denuncian el absoluto abandono que padecen por parte de ongs, asociaciones e instituciones defensoras de los derechos humanos y en el que reclaman su condición de ciudadanos y exigen sus derechos como seres humanos.
Universidad de Granada
Hay una plaza, posiblemente la única. Sus anales se borran como las huellas en la arena. Hay una ciudad, Marrakech. Sus habitantes gozan de un privilegio único, poder presenciar un mundo juglaresco desaparecido en Europa y el resto del orbe islámico.
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